Imprescin(e)dible II

20 + 5

Un cuarto de centena con la distinción de cinco obras que se elevan claramente sobre el resto. Se trata de películas estrenadas en salas en España durante el primer semestre de este 2016. Todas recomendables, por una razón o por otra. Algunas destacan en aspectos técnicos, otras, sencillamente, son un buen entretenimiento. Se ha abierto la mano. Las hay de notable raspado, las hay de matrícula. Las hay que escalan por tu memoria con el paso del tiempo, para volver a cincelar una sonrisa o para volver a exprimir un lagrimal.

Un listado sin orden numérico pero sí con orden de preferencia creciente. Así, a medida que se avanza en la lectura del artículo, se van encontrando películas que tengo en mayor consideración.

Pasen y vean.

Pasen y tomen nota de todo.

Es decir, de lo imprescin(e)dible.

nightcrawler-01

♠ ♣ ♥ ♦

Sin spoilers

♠ ♣ ♥ ♦

Triple 9

 

kate-winslet-triple-9-xlarge

Durante su producción y sus primeras etapas de promoción, la película no podía tener mejor pinta. Se antojaba como el neo noir definitivo, uno que colocar en la estantería al lado de Heat y de Drive. Por su impresionante reparto, por su tono sucio y violento, privado de concesiones al público. Por su director, un John Hillcoat que ha filmado películas como La carretera o La propuesta. Incluso por un tráiler que ponía los pelos de punta. Al final, la realidad acabó siendo otra. Se desperdicia por completo el potencial de la idea central. La historia tampoco presta suficiente metraje a las subtramas de interés y naufraga en el intento de cubrir de protagonismo a semejante elenco de actores, un problema inherente a cualquier obra coral. De esta forma, concluye con algo de brusquedad y precipitación, agarrándose a los tópicos que se pueden encontrar flotando por aquí y por allá en cualquier policiaco, para evitar ahogarse en el mencionado naufragio. Pero la verdad del caso es que ver a la deriva a intérpretes de la talla de Woody Harrelson, Kate Winslet, Casey Affleck o Chiwetel Ejiofor siempre es disfrutable. Además, la película cuenta con un par de escenas magníficas, destacando por encima del resto la secuencia del atraco al banco, filmada con nervio y promesa.

Hitchcock/Truffaut

 

0B_nPc2uJOogjclJyWTZ4YTAzUVE-e1459455891440

La conversación sobre cine más famosa de la historia dio lugar al libro sobre cine más famoso de la historia. Ahora, décadas después, surge el documental que refleja todo ello, esa mítica entrevista entre directores, con Truffaut a un lado de la grabadora y el maestro británico al otro. A pesar de su presencia, lo mejor del documental es la intervención intermitente de realizadores en activo para brindar opinión o análisis. Escuchar a David Fincher o a Martin Scorsese, mis dos directores favoritos, no tiene desperdicio. Nunca lo tiene, aunque hablen del peor cine concebible. Pues figúrense si hablan acerca del creador de Psicosis, Vértigo, Los pájaros, Con la muerte en los talones y La ventana indiscreta, entre otras.

Creed

 

creed-2

Las pelis de boxeo puede que constituyan uno de los subgéneros más quemados del celuloide. Las historias de superación y sacrificio que siempre se reflejan en los cuadriláteros de pantalla suelen funcionar bien de cara al gran público pero no siempre convencen a aquellos que ya han visto demasiados amaños pugilísticos, aquellos cinéfilos que no se tragan el tongo cinematográfico. No soy seguidor de la saga de Rocky. De las películas filmadas entre 12 cuerdas prefiero las de cine clásico o alguna que otra variante de factura reciente (Warrior, p.ej.), con la exepción superlativa de Toro Salvaje, claro, la gran obra maestra de los ochenta. Creed se encuadra dentro de esa enorme ficción moldeada por los uppercut de Stallone, pero tiene algo fresco, algo distintivo. Puede que sea la contextualización moderna de la historia, puede que se prefiera a Balboa de entrenador que de púgil. O quizás solo es la vieja fórmula, que vuelve a funcionar sin que nos demos cuenta, quién sabe. Como obra, Creed no es un peso pesado, pero sale vencedor en el peso pluma. Y lo más importante: el espectador no quiere que suene la campana para irse a su esquina a lamentarse.

Room

 

259-room-movie-review-brie-larsen-jacob-tremblay-lenny-abrahamson-emma-donoghue-2015

Un prodigio de siete años llamado Jacob Tremblay.

Vamos a por la siguiente.

Anomalisa

 

Anomalisa-1200x630-1451402777

Lo más valioso de este largo de animación stop motion es el mensaje, el trasfondo de la obra. Paradojas del arte, lograr su objetivo por ese flanco le deja expuestas otras debilidades, sin remedio. Para ser más explícitos, si se quiere reflejar la rutina, la apatía y la infelicidad de un hombre corriente de mediana edad que ansía una escapatoria de la insulsa realidad que conforma su trabajo y su matrimonio con hijos, la película ha de transmitir esa rutina, esa apatía y esa infelicidad en un contexto insulso. La película ha de captar el tono y el ritmo adecuado, no puede permitirse tocar las teclas resabidas y adquirir los tempos de cualquier entretenimiento. El calado social y artístico del mensaje es lo único que importa. Y surge aquí otra paradoja: resulta ser una obra muy necesaria en estos tiempos pero, a su vez, su propia naturaleza le criba intelectualmente su público potencial. Todo esto se evidencia con el contraste entre la nota de Anomalisa en Metacritic (88/100) y las declaraciones recientes de Charlie Kaufman, su director, en las que viene a decir que Anomalisa le ha destrozado su carrera, tras su fracaso comercial y las consecuencias derivadas. La historia narrada pone de manifiesto las deformaciones que vamos adquiriendo a la hora de amar en este siglo XXI de influencias prostituidas, y qué mejor forma de hacerlo que a través de personajes de plastilina, de figuras maleables, ¿no es cierto? Detalles como usar la misma voz impersonal y átona para todos los personajes que rodean al protagonista, o el juguete que este le compra al hijo y acaba observando reflexivo al final de la historia, o sobre todo la escena en la que el personaje femenino interpreta la canción Girls just wanna have fun, de Cindy Lauper, un momento mágico gracias en parte a una fantástica Jennifer Jason Leigh, quien da vida a esa anomalía llamada Lisa, a esa chica insegura y tan fácil de amar por su individualidad como fácil será luego rechazarla precisamente por lo mismo. Y ahí está. El atrofio del amor moderno. Las incoherencias de un desesperado que pretende encontrar la perfección en los detalles erróneos. Una película para reflexionar, no apta para todos los públicos.

El abrazo de la serpiente

 

foto-nilbio-torres-en-el-abrazo-de-la-serpiente-3-841

Representando a Colombia, estuvo en la terna para alzarse con el Oscar a mejor película extranjera en la pasada ceremonia de la academia, al igual que otras tres obras que destacaré más adelante en este laxo listado de 25. En El abrazo de la serpiente contemplamos dos viajes en paralelo en el tiempo, en la forma, en la búsqueda. Físico y espiritual. Terrenal y celestial. Una aventura a medio sedimentar en un paisaje extrasensorial, allá donde ya estallara la cólera de dios, décadas atrás. A resaltar, por encima de cualquier otra cualidad, la envolvente fotografía en blanco y negro.

Steve Jobs

 

Steve+Jobs+Fassbender

Un buen retrato del hombre de éxito de nuestro tiempo, con sus virtudes y sus muchos defectos. Todo al servicio de un guión de Aaron Sorkin, puro diálogo: denso, arrebatado y brillante. Un tipo que parece escribir con ametralladora Gatling en lugar de con teclado (de Mac, sería lo suyo en esta ocasión). Para verbalizar esas líneas tan rápidas y rebuscadas no vale un actor o actriz cualquiera. Por ello, los actores en esta película destacan sobre manera, todos y cada uno. Aunque lo de Fassbender y Kate Winslet es para echarle de comer aparte. Como de costumbre.

Capitán América: Civil war

 

civv

Aun reconociendo que estoy saturado de superhéroes, esta película merece una distinción. Tiene una trama muy entretenida y las escenas de acción están bien filmadas y mejor coreografiadas, algo que no es muy usual, por mucho que la cartelera esté siempre plagada de películas de este corte. Tal vez porque sus mayores virtudes y protagonismos no están tanto en la parte “super”, y menos en la “heroica”. En definitiva, cine palomitero, sí, pero del que no te atraganta las roscas. Para variar.

El regalo

 

thegiff

Una película modesta que llega con creces a los horizontes que se plantea. Primera obra bajo el mando del actor Joel Edgerton, en la que él mismo se reserva un papel destacado. Temas como el bullying y la venganza bien manejados hasta un final de esos de impacto, de darle vueltas durante un buen rato a las implicaciones que se destilan de las imágenes y las palabras. Bastante recomendable.

The hateful eight

 

THE HATEFUL EIGHT

Es una obra de Tarantino, de eso no hay ninguna duda, pero, curiosamente, en los instantes donde más queda en evidencia dicha circunstancia es allí donde más enteros pierde la película, a diferencia de ocasiones anteriores, donde las escenas made in Quentin eran las que elevaban el conjunto. Dentro de una obra pausada de escenas largas, con ese aroma a clasicismo y a teatro con el que se pretende impregnar cada plano, chirría demasiado alguno de los tics del realizador de Knoxville. Mi percepción es que el famoso director entra en cierta contradicción estilística cuando hace explotar un cráneo de un disparo igual que si fuese un globo de agua o cuando pone a los personajes a vomitar auténticas cataratas de sangre durante una escena demasiado sostenida en el tiempo. Por supuesto que eso es puro Tarantino, pero lo es en una obra que por fondo y forma parece querer alejarse de esa línea como ninguna anterior en su filmografía, pretendiendo rendir tributo a esos western de los que tanto se nutre nuestro director de culto. Desde mi punto de vista, no lo consigue. No lo logró con su Django y ahora tampoco debería estar del todo satisfecho. Sin ser algo con lo que yo comulgue, como autor, creo que esta vez a Tarantino le hubiera venido bien algo de mesura y a lo mejor una revisión del guión por parte de terceros. De este modo se hubiera percatado de que su historia, sin perder su estilo narrativo particular, podría haberse contado con la mitad de minutaje (todo se reduce a una “escena de salón”, como se les llama en las novelas de intriga detectivesca) y de paso, darse cuenta de que en muchos pasajes estaba siendo más hiperbólico y redundante que de costumbre, lo que en su caso le lleva a superar la delgada línea de los excesos.

—So, you got a letter from Abraham Lincoln?

—Yes.

—”The” Abraham Lincoln?

—Yes.

—Abraham Lincoln, the president of the United States?

—Yes.

—Of América?

—Yes.

—Wrote you a letter, personally?

—Yes.

—Personally as it: Dear Major Warren?

—No, personally as it: Dear Marquis.

—Dear Marquis! Abraham Lincoln president of the United States?

—Yes.

Y no sigo para no ser yo el que se pegue un tiro. Creo que queda claro a lo que me refiero. Aun con esas, por mucho que uno no la cuente entre las mejores, una película de Tarantino siempre tiene muchos aspectos a destacar. Su campaña de reciclaje de actores continúa, y servidor no podría agradecer más la reaparición a lo grande de Jennifer Jason Leigh. La actriz de 54 años siempre ha sido una de mis preferidas. Considero que tiene un talento interpretativo descomunal, virtud exhibida especialmente en películas como Hasta el límite (1991) o Kansas City (1996), por citar y recomendar tan solo un par de ellas. Así que ya solo sea por la pendenciera Daisy Domergue, merece la pena ver The hateful eight. Tiene mucho más, claro, pero como he expresado, también tiene mucho menos.

El libro de la selva

 

ellibrodella

La revisión de un clásico que se salda con nota. La historia de El libro de la selva constituye una de las mejores fábulas que se han escrito nunca. Para el que escribe, la historia tiene el plus y el encanto de ser la primera que me fue contada en una sala oscura, aquel día que mi padre me llevó al reestreno a la edad de cinco años. Para mí la magia empezó allí, con aquel oso dichoso y aquella elegante y sinuosa pantera negra. Ahora en el 2016, muchos años después, esta versión de Jon Fabreau me hace sonreir y me engancha como un crío de principio a fin. Tiene el compás idóneo para una cinta de este corte y las voces originales de los personajes no podrían estar mejor elegidas. El señorío y la autoridad de Ben Kingsley saliendo del hocico de Bagheera, la gracia y el desparpajo despreocupado de Bill Murray bajo el pelaje de Baloo, un Shere khan terrorífico que suena a Idris Elba con un mal día y, sobre todo, una serpiente psicodélica y embaucadora que sisea como una femme fatale de la jungla por obra y gracia de Scarlet Johansson, posiblemente la voz femenina más seductora que se haya escuchado en pantalla grande. Cuando estás oyendo sus palabras bífidas, solo deseas que cumpla su propósito y la boa constrictor que encarna te enrosque con sus anillos y te de el último de tus abrazos. Un rato más tarde, al surgir los títulos de crédito, no podemos evitar el curioso deseo de que la ley de la selva, esa verdadera y recién aprendida ley de la selva, se instaure en nuestras junglas de asfalto. Todo iría mucho mejor.

Todos queremos algo

 

todos queremos

Richard Linklater siempre me reconcilia con el mundo, conmigo mismo. Con una naturalidad pasmosa logra volver trascendente y memorable cualquier instante mundano, costumbrista. Sin que nos demos cuenta. Todos queremos algo transmite lo mismo que parece haberse propuesto el director a la hora de realizarla: buen rollo. Con positivismo, con diversión y con una nostalgia bien afilada revisita los ochenta y nos lleva hasta un piso universitario donde vamos a pasarlo genial a base de fiestas locas, una selección musical maravillosa y, cómo no, un romance para la envidia, sello inconfundible del director de Houston. Salvando las distancias, por esencia y por las sensaciones que me despertó y se mantuvieron tras su finalización, una película para hacer sesión continua con Grease.

La invitación

 

The-Invitation

Hacia cualquier ganadora del festival de Sitges hay que orientar el parpadeo, antes o después. Con la ganadora de 2015 no iba a hacer una excepción. Nunca decepcionan. La invitación es una película pequeña que se construye sobre las malas artes del guión, en el buen sentido. A su vez, el manuscrito se apoya en el sentimiento de pérdida y las formas que encontramos de afrontarlo. Lo hace a través del suspense y de la perversidad latente que se instaura en una cena de viejos amigos. En cuestiones de ritmo, la historia va de menos a más, y concluye con uno de esos planos reveladores que abre en un hongo de perspectiva la trama disfrutada y entendida hasta ese instante.

The nice guys

 

the-nice-guys-3

Una buddy movie policiaca divertida y bien hecha, que contiene buena comedia de distinta escuela. De esta clase de pelis, suelen fracasar ante mis ojos noventa y nueve de cada cien, por ello no es caprichosa su inclusión en esta lista. Lo mejor en ella tiene nombre y apellidos: Ryan Gosling. El actor muestra una vez más su versatilidad, acaparando los mejores puntos cómicos del largometraje. Lo mismo nos lo creemos en la piel de un sombrío y enigmático personaje al que solo dios perdona como nos destornillamos ante sus torpezas y sus agudos alaridos de dolor en cintas como la que nos ocupa. No veo la hora de verlo en Blade Runner 2 a las órdenes del siempre inspirado Denis Villeneuve.

Espías desde el cielo

 

Helen Mirren says that in addition to being "an incredible nail biter," her new film Eye in the Sky raises fundamental moral questions without taking sides.

Magnífica en su planteamiento y otra obra de visionado obligatorio, por razones que van más allá del disfrute que ocasiona. La historia dirigida por Gavin O´Connor refleja la guerra moderna como muy pocas lo han logrado. Vivimos las decisiones militares y políticas gestadas en las tripas de barracones o despachos gubernamentales de una forma hiper realista. Experimentamos el drama bélico de esas odiosas decisiones correctas, de esas odiosas decisiones incorrectas. Lo mismo da, al fin y al cabo. Porque no hay verdadera ganancia en estos actos de guerra, especialmente en aquellos donde el juicio ético y moral acontece mientras se acaricia el gatillo. Llegamos a estar tan implicados en la trama que nos vemos abocados sin remedio a posicionarnos, a decantarnos en una elección que nadie debería tomar jamás. Precios que pagar, víctimas colaterales. La mejor película de guerra con drones. Nos muestra que las bombas caen en Oriente Próximo pero que el efecto de sus ondas expansivas se temen y pueden sentirse en altas instituciones de países del primer mundo. O no.

10 Cloverfield Lane

 

10clover

Una película que Hitchcock adoraría, por el manejo maestro de la tensión, del suspense. Todo en el interior de un bunker misterioso. Solo tres personajes. ¿Un secuestro? ¿Un salvamento? Hay que verla para averiguarlo. Para disfrutarla.

Cien años de perdón

 

ICULT  película CIEN AÑOS DE PERDON

Igual que ocurre con el drama pugilístico, el subgénero noir de los robos a bancos está explotado hasta decir basta. Todos los años tenemos media docena de propuestas, como mínimo. Sin embargo, si son films en la estela de Cien años de perdón podemos estar de enhorabuena. La historia combina con acierto los diferentes registros que posee y consigue un resultado final más que digno, todo cimentado en el buen hacer de esa banda de ladrones argentinos, con distinción de honor por la química surgida entre el gran Luis Tosar, alias “el gallego”, y el líder del grupo, el actor argentino llamado Rodrigo de la Serna, que está de sobresaliente. Además la película es valiente al apuntar la corrupción política en nuestro país y la forma de proceder en tales casos por parte de las instituciones gubernamentales y fuerzas del orden. Es triste, pero la ficción que vemos nos la creemos. Nos suena demasiado.

Theeb

 

theeb-bg

La comparación es inevitable: esta historia es la de un pequeño Lawrence de Arabia y su mundo anquilosado a perpetuidad. El niño se llama Theeb. Significa Lobo. Theeb va a vivir una aventura desértica cuando se quede solo a merced de un entorno arábigo inmisericorde, preciosa Jordania cuya desnudez despelleja las pupilas cual Lady Godiva. Un viaje que nos meterá arena en esos bolsillos que no vemos, aquellos que nos guardan la carga invisible. No obstante, al terminar el viaje, el regusto será agradable. Fue candidata al Oscar a mejor película extranjera. Un tributo, pretendido o no, a un clásico del séptimo arte. Dispuso de poco presupuesto y recursos limitados. Sirve para que un realizador joven y desencantado recupere la pasión y la motivación por sostener una lente frente a su mirada.

El hijo de Saúl

 

SonofSaulCannes

Cinta húngara ganadora del Oscar en la pasada ceremonia. Tanto en continente como en contenido, el drama de los campos de concentración nazis como nunca lo has visto antes. Como nunca lo has repudiado antes. Sin concesiones. Con un acertadísimo formato oclusivo de 4/3 lleno de primeros planos al rostro obtuso y a medio esculpir del protagonista (un Géza Röhrig que perdía su virginidad interpretativa delante de cámara en esta su primera película) se consigue transmitir todo el encierro agónico de los barracones, del crematorio, de las fosas. Y entre tanta deshumanización, un padre queriendo enterrar con dignidad a ¿su hijo? El final es soberbio. El joven director húngaro László Nemes ha llegado a decir que quería honrar a las víctimas de aquel horror con un largometraje que no censure, no dosifique, no escatime en detalles, no anestesie antes de mostrar la cruda verdad. Para que se hagan una idea del espíritu y cariz de la historia, el realizador opina que La lista de Schindler es demasiado blanda con aquel avergonzante episodio del pasado. El hijo de Saúl es una película que el ser humano debería ver/sufrir por prescripción médica. Para no olvidar. Para no repetir.

Bone Tomahawk

 

BONE TOMAHAWK

Si me hubieran pedido que apostara por la calidad de esta película, habría apostado los meñiques a que sería un despropósito y los habría perdido. Junto a 10 Cloverfield Lane, la gran sorpresa de la lista, de lo que va de año. Del resto de películas enlistadas cabe esperar algo bueno si uno le sigue la pista o lee su sinopsis o ficha técnica, pero de las dos mencionadas… Esta en particular es un western de lo más atípico, sobre todo en su tramo final, donde coquetea con el gore (nada que no sea llevadero para alguien acostumbrado a ver cine, a Tarantino mismo, sin ponernos a rebuscar). El rescate de una mujer capturada por una tribu primigenia de indios o de criaturas salvajes, no lo sabemos a ciencia cierta, se convierte en la misión de un grupo variopinto de hombres, todos actores conocidos que cumplen su rol a la perfección. Mención de honor para Kurt Russell y Richard Jenkins. Este último interpreta a un viejo entrañable con alguno de los mejores momentos del film. Bone Tomahawk es una de esas pelis de serie B que escalan en el abecedario. Una joya extraña del neo western.

♠ ♣ ♥ ♦

Mustang

 

must

Un canto a la libertad. Un grito, más bien. La valentía de una niña que se rebela contra su destino. Mejor dicho, contra el destino que han elegido para ella. Un ejercicio de denuncia social con más calado que cualquier manifestación feminista. Qué digo manifestación, que cualquier campaña ciudadana en búsqueda de la igualdad de sexos. La película logra trasladar el mensaje con pegada. Es más, con sensibilidad. Y ya ni hablar del coraje de realizar una película sobre el hecho de ser una chica turca en un entorno tradicionalista, y el cambio centelleante de convertirse en mujer, con todo lo que eso implica para ella. Un cambio que deciden otros, en relación al cuándo, al cómo y al con quién. Peor aún, y al porqué.

The witch

 

the-witch-still

Película alabada en Sundance, de rodillas y con cánticos rituales, como procede. Una película de terror que primero te pasea descalzo y de puntillas por el filo herrumbroso del desasosiego. Basada en viejos escritos que recogen testimonios verídicos acerca de brujería en Nueva Inglaterra, un paisaje que se muestra en pantalla como el más inquietante de los personajes. La atmósfera y la estética de una época y de un lugar tenebroso e ignoto está fantásticamente plasmada en la obra. Los pinos parecen estacas ansiosas por empalar y la noche, la pupila de un cíclope que nos acecha de cerca. La niña que es tildada de bruja, la posesión de un niño, el macho cabrío, el hacha… Todos los elementos clásicos funcionan de maravilla, con un realismo rara vez alcanzado en el género. Poco a poco empiezas a creerte lo que surge (o desaparece) en la imagen. Porque quizás lo que más aterroriza de todo nos consta que es real, y no es otra cosa que el fervor religioso. Ese fanatismo irracional que puede volverte contra tu propia familia. Cuando esto ocurre en un bosque maldito en pleno siglo XVII, lo que se obtiene es un desenlace sobrecogedor, de leyenda cinematográfica.

Green room

 

greee

¿Se puede hacer en serio una peli sobre un enfrentamiento a vida o muerte entre una banda de punk y un grupo de neo nazis tras un concierto? Pues no solo se puede, sino que es posible sacar de ahí un thriller muy bien hilvanado. Un auténtico peliculón. El responsable es el joven director americano llamado Jeremy Saulnier, autor que ya llamara la atención de la crítica por su excelente Blue Ruin. En otra etapa de su juventud, Saulnier vivió de primera mano el ambiente de la música underground, yendo de gira con su banda hardcore de aquí para allá, de antro en antro, de furgo en furgo. Es algo que se percibe a los diez minutos de metraje, sobre todo si uno mismo conoce el mundillo, ya sea por experiencias propias o cercanas. Avanzada algo más la trama, se desata la bendita locura. Una pesadilla que sufrimos junto a los integrantes de la banda, por el tono realista de los sucesos, a pesar de la extravagancia de la tesitura, un difícil reto cuyo mérito decanta la obra hacia el éxito en lugar de desterrarla al olvido o al frikismo más absoluto. Posee algunas escenas de verdadero impacto y la tensión se puede cortar con un cúter (ejem). El carácter particular y el asidero en el recuerdo se ven culminados con esa variante del McGuffin que se repite de forma brillante a lo largo del largometraje: ¿Qué banda de música te llevarías a una isla desierta?

Carol

 

Carol photo 10

La sofisticación hecha película. La elegancia y la delicadeza en cada plano. Los colores orquestados para que intervengan o se apaguen en la imagen de la forma más armoniosa y fluida posible, para que retraten una América en los años cincuenta tal y como siempre la hemos concebido. O soñado. Por añadidura, como si todos esos fotogramas a través de ventanillas de coches clásicos y todos esos juegos de reflejos no fueran suficiente reclamo, la obra esconde uno de los romances más bonitos y auténticos que se han visto en el séptimo arte, generado a partir de la adaptación de la novela de Patricia Highsmith titulada en castellano El precio de la sal. Pero resulta que aparte de la belleza hipnótica y apabullante de la imagen y de la historia no apta para corazones de románticos sin vacunar tenemos una banda sonora exquisita y a dos actrices echándose un pulso para ver quién lo hace endiabladamente mejor. Me cuesta hacer memoria y recordar dos interpretaciones de este nivel dentro de una misma obra, compartiendo protagonismo (por mucho que los premios hicieran distinciones de categoría con ellas, ambas están a la misma altura inalcanzable). Las contemplarás en moteles de carretera, en asfaltos solitarios, en cafeterías idílicas, en azoteas nevadas, en sábanas perfumadas, en apartamentos bohemios, y querrás hacerlo en cualquier sitio, mientras se miran sin decir nada y esperan a ver cuál de las dos cautiva antes el silencio. Ellas son Cate Blanchett y Rooney Mara, damas y caballeros. [Suelto el bolígrafo y me levanto para aplaudir]

El renacido

 

elrenn

Portentosa. Mística. Poética. Bella. Emocionante. Embriagadora. Colosal.

Una película entre un millón.

Hay quien le achaca la falta de un guión más elaborado, pero tal vez olvidan que el cine es un medio audiovisual. Servirse de la palabra no es una condición que venga en letra pequeña. De hecho, son muchos los directores que opinan que el cine más puro fue, es y seguirá siendo el cine mudo. Cuando un equipo cinematográfico es capaz de hacerte partícipe de una aventura con la épica desgarrada de El Renacio valiéndose esencialmente de la fotografía, de la acción y de la poesía subyacente en lugar de las palabras, ¿qué se le puede pedir? Absolutamente nada. La realidad es que muy pocos directores pueden alumbrar un film de estas características. Hay que estar ahí fuera, integrar la cámara en el terreno como si se fuese parte de la fauna autóctona, dedicar horas simplemente a la contemplación del paisaje. Solo así se puede capturar el instante de un alud natural no previsto, por poner un detalle que no habla de casualidad, aunque muchos lo piensen. Habla de esfuerzo, de dedicación, de Arte con mayúscula. Obra maestra, enfatizando en cada letra de las dos palabras.

A continuación, la crítica de estilo propio que le dediqué el pasado febrero a la última maravilla de Iñárritu, un texto que tengo entre mis favoritos: Poesía superviviente en el meridiano de sangre.

♠ ♣ ♥ ♦

Collage top 10 Imprescin(e)dible II

Collage de Parábola Durden hecho a partir de posters oficiales, alternativos o modificados personalmente de las 10 películas más destacadas del primer semestre de 2016.

♠ ♣ ♥ ♦

Parábola Durden

Categories: Los + buscados

Leave a Comment