Esquirla: La casa de Novak

 

 

—¿Lo hubieras aceptado sabiendo que era dinero sucio?

—El dinero no es sucio, solo la gente.

La casa 332, 1954

Richard Quine

Fred McMurray y Kim Novak en una de las escenas finales de Pushover (La casa 332). Llevaba tiempo sin encontrar un buen classic noir y este me gustó bastante. Una arrebatadora Kim Novak, en su primer papel para el cine, tiene gran parte de culpa. Aparece tan atractiva y seductora en pantalla que con cada uno de sus parpadeos puedes oír cómo cae un muro de tabú o de prejuicio de aquellos tan comunes en el séptimo arte americano de los años cincuenta. Derribar esos muros de forma tan sutil solo estaba al alcance de un puñado de mujeres extraordinarias. Estoy recordando a Rita Hayworth y Marilyn Monroe (ambas muy por encima del resto en esta cuestión), a Gloria Grahame, a Jane Greer (una de mis favoritas), a Gene Tierney y Lana Turner y… sí, por qué no, a esta preciosidad de 20 benditos años:

Kim Novak, La casa 332 (1954)

 

Categories: Esquirlas de cine

Leave a Comment